Muy buen atención, desde el momento que llegamos fuimos recibidos muy amablemente por el personal. Pedimos de entrada un carpacio muy bien presentado, pero un poco bajo de sabor. Pedí el Cartoccio el cual fue una experiencia gastronómica para recordar. La carne jugosa y tierna, la pasta y su salsa deliciosas. Mi acompañante pidió los raviolis de ricotta y espinaca con tres salsas a recomendación del mesonero, y también quedó muy satisfecho. Un menú amplio que invita a visitarlo para ver que otras opciones deliciosas de la comida italiana se pueden descubrir.
