El restaurante es pequeño y acogedor, el ambiente es lindo, la decoración y la música invitan a disfrutar de un rato agradable entre amigos y una botella de buen vino. El personal es atento y muy atinado con las recomendaciones y sugerencias del menú. En mi experiencia la comida demoró un poco en salir pero valió la pena; El menú es extenso con muchas opciones de pastas, salsas, pizza, cremas y otras exquisiteces de la cocina italiana. La relación Calidad/Cantidad/Precio es justa y lo vale. Destacables: -Tienen opción de pasta integral - La Pana Cotta es de otro mundo! Tienes que probarla. - La oferta de vino es amplia Full recomendado el lugar.



