En realidad no me pareció nada espectacular. Lo único que puedo rescatar de todo lo que probé fueron las almejas al ajillo y otras en salsa roja. Es un restaurante con pastas, pero no puedo decir que con toque realmente italiano. Le falta sabor. Pedimos una pasta al Dente y estaba sobre cocinada. La jarra de sangría estaba tan fuerte que tuvimos que pedir 3 latas de soda adicional para suavizarla un poco. El servicio fue muy amable, sin embargo en cuanto llegó un grupo que esperaban nos desatendieron. Se llena bastante y en ocasiones la música se torna muy alta, lo que hace a uno tener que hablar mas fuerte, lo que es incómodo.
