Fuimos a probar las cervezas artesanales, basicamente. Nunca habíamos estado en este restaurante. Nos sorprendió lo sencillo del ambiente, sobre todo el piso con piedras de construccion en la parte de atrás con bancas de picnic que contrastan con las mesas redondas que se ven al entrar al restaurante. Como llegamos antes de las 6:00 pm en día de semana, estaban de happy hour. La cerveza estuvo muy buena, buena cantidad por el precio en “happy hour”. Nos dieron un sampler gratis de 6-7 tipos de cervezas lo cual es un buen detalle, pero no estaban frías. Creo que eso lo pueden mejorar. El Long Island Iced Tea estuvo excelente; cuando lo ordené, su precio de $9.90 me pareció inicialmente caro, pero después, dado su buen sabor y buen tamaño de vaso, me pareció justo. La comida estuvo buena. Buena la pizza de combinacion y excelente la orden de pretzels (traen dos unidades con salsa de mostaza; muy bien logrados). Nunca había visto pretzels frescos en un restaurante en Panamá. Entiendo que añadieron este plato recientemente al menú- buena idea! Con respecto al servicio: el chico panameño que atiende es muy atento. Hace un buen trabajo. La otra persona que tratamos que nos atendiera fue sumamente descortés - lástima! Arruinó lo que hubiese sido una experiencia perfecta.
