Me llevé una gran decepción al visitar este restaurante y darme cuenta que ya no es lo mismo que era antes. La comida sin duda alguna mantiene el mismo excelente sabor de siempre. Pero la atención y la presentación de local ha desmejorado. Pedimos una serie de entradas y dos platos fuertes. Después de mas o menos 20 minutos llegó la comida pero faltaba un plato fuerte, el cual llegó como 25 minutos después cuando ya habíamos terminado de comer todo lo q había. Hacer un shawarma de carne no demora tanto. Al terminar de comer tenía ganas de utilizar el baño y no pude hacerlo, porque de los dos que hay, uno estaba ocupado x una empleada del local y el otro tenía la luz dañada, al cerrar la puerta quedaba completamente oscuro. Me parece inaceptable y desagradable que un restaurante de esta categoría mantenga sus instalaciones de esta manera. No es el Beirut que conocía.
