Fui a Beirut después de muchos años sin ir, todavía esta bastante rica la comida. El pollo muy bien condimentado, el humus, el labne, todo bastante rico. Lo que me daño la experiencia fue el señor que nos atendió, ya que tuvimos que pedirle multiples veces algunos platos/bebidas, se veía muy desinteresado en atendernos y decidió limpiar la mesa con un trapo que olía a húmedo mientras seguiamos sentados hablando (sin haber pedido la cuenta).
