Un clásico que pronto dejara de ser un clásico. Ya Jimmys no es lo que era: un restaurante familiar que ofrecía platos simples pero sabrosos y a buen precio. Con el éxito del restaurante vino el hambre de hacer mas plata al sacrificio de las porciones y calidad. Lo único bueno que puedo decir del lugar es que tienen a los meseros de siempre que ofrecen buen servicio. Las ultimas veces que he ido es porque me invitan, porque pagar 20 dólares por un pescado apanado no tiene sentido. Al CFO de Jimmys deberían despedirlo. Se alagartaron.
