Todo el potencial del lugar en cuanto a comida y servicio queda completamente opacado por el ambiente. No podés tener una conversación con alguien por el ruido y griterio del resto de las mesas. Es una buena opción para ir a comer tapas, pero se debe considerar que si quieres conversar con alguien tendrás que hacerlo a los gritos ya que la acústica del lugar es pésima.
