Buen restaurante de comida italiana en un espacio pequeño del Casco Viejo. De entrada pedí unos Arancinis que estaban exquisitos, podrían estar un poco más fritos para darle una textura más crunchy. El risotto de hongos, no era el mejor plato, pero estaba bueno. Las pizzas estaban buenas, ya que estaban horneadas en horno de leña y bien tostaditas. Fui con la promoción de 40% off y me gusto tener la oportunidad de probarlo.
