Tenía ganas de salir con mis amigos, pedimos una jarra de sangría. Pero cuando esta llegó estaba ácida, no se le sentía el dulce peculiar que suelen tener una sangría. Pregunté si se podía cambiar o agregar frutas y nos llevamos la sorpresa que eso ya esta preparado y solo tenían naranjas no tenían manzana. Cosa que fue totalmente desagradable para mi gusto porque no me avisaron con tiempo. El ambiente si tuve que pedir que bajaran un poco el volumen ya que la bocina estaba rota y se escuchaba muy mal y no podíamos escucharnos.

