Un ambiente informal y juvenil en un espacio abierto. Los chicos que atienden son muy atentos, bien informados del menú y listos para hacer sugerencias. La comida está muy rica con un toque marroquí que lo hace diferente. Una gran variedad de cervezas artesanales y nos decidimos por la “fula”, liviana y con gran sabor. Las hamburguesas en verdad muy buenas con pan hecho en la casa igual que el pan de cortesía. Las alitas de entrada, “levantalala”estaban a otro nivel. Me gustaría que tuvieran un área cerrada ya que cuando llueve o hace mucho calor se puede tornar incómodo.




