Excelente comida mediterranea. Lo mejor que he probado en panamá. Buen ambiente y una atención que ofrece el mismo dueño (nino). El carpaccio de pulpo fresco viene con una cama de pure de papas que te ofrece una textura balanceada y un sabor salado indescriptible. Todos los ingredientes son muy frescos. Recomiendo ampliamente el vacío de carne. Es ridículamente suave y cocinada a la perfección. Acompañada con y la cazuela de vegetales perfectamente cocinados. Realmente este restaurante no entra dentro de la misma liga que a los que he ido. Para cerrar debes probar la crema catalana. Siendo un restaurante de catalana, no hay desperdicio. Lo que me hará volver fue la atención personalizada. Para darte uba idea, el dueño permitió que nos fuéramos sin pagar el valet parking como gesto de agradecimiento. No todos los dÍas se encuentra un dueÑo/chef que este enamorado con lo que hace food is love



