Su comida es regular aunque saca de apuros. No tienen variedad en cuanto a los porcentajes de calorías que ofrecen al público. Colocan muchos carbohidratos, pocos vegetales y nada de fruta, obligando a que el consumidor no tenga opciones para balancear su plato de comida. La atención no es buena ni mala. Lo mejor son las orejas que hacen en la panadería.

