Es un lugar súper pequeño, pocas mesas y si es cierto que puedes salir oliendo a comida, puede no ser algo tan malo. Tienen un menú súper variado, con muchas pizzas y preparaciones de pasta. Pedimos de entrada el carpaccio de lomito, excelente manera de comenzar. Mi novio ordenó la pizza calicanto que viene con burrata en el centro y las esquinas cada una tiene un ingrediente diferente, jamón, roast beef, etc. La burrata esta para morirse! Yo ordené para mi la pasta frutto di mare con salsa roja, la pasta estaba al dente, bastante mariscos, muy deliciosa. Buen lugar para ir por una buena comida italiana, a un buen precio y de buena calidad.



