Tomando en cuenta que se nota que este restaurante ha sido montado con recursos limitados, el resultado es mejor de lo esperado. De entrada pedimos un plato mixto que cada cosa estaba más rica que la anterior. De platos fuertes Malay Kafka y Pollo al Curry con coco y una orden de arroz Basmati (los platos no traen acompañamiento) y todo estaba riquísimo. No es un lugar para negocios ni para una salida romántica, es un lugar para comer rico a un precio justo.




