Es un restaurante de tradicional Italiano. Una local con una decoración sobria acogedora. Muy bueno para pasar una velada. Una buena variedad de vinos y la sangria de la casa muy buena la recomiendo. La comida. Iniciamos con una entrada de carpaccio de res muy bueno muy bien preparado. los platos fuertes fueron: spaguettis con camarones y almeja(la pasta al dente y los mariscos en su punto) el segundo plato fue un filete de res a la plancha con una ensalada de vegetales. Todo muy fresco. La atención fue un poco descuidada, diria yo que les falto un poco de organización ya que se les lleno. 30min tratando de que me dieran la cuenta.
