Había escuchado que las pizzas aquí eran buenas y decidí probarlas. Pedimos más o menos 5 (éramos unas 8 personas, la mejor de todas fue la de arugula con prosciutto y quedo parmesano. Cuando vuelva pediremos 2 porque es la primera que se acaba. El servicio era bastante lento y como estábamos en un salón apartado ellos no estaban pendientes y era complicado pedir, alguien de la mesa tenía que salir para ir a buscar a un mesero

