Hice una reservación para 4 personas con antelación y nos ubicaron en una mesa donde normalmente se sientan 2 personas, a pesar que tenían puestos disponibles en las butacas desde que llegamos hasta que nos retiramos; inclusive vieron lo incómoda que estaba con mis muletas y estuvieron más preocupados porque mis muletas no estorbaran que por nuestra comodidad. La música demasiado alta, imposible conversar con las otras personas. Las porciones muy pequeñas para mi gusto, tanto de las entradas como el cochinillo. La relación precio/ cantidad no es la correcta. Es la primera vez que iba a este lugar y la verdad es que no pienso volver.




