No conocíamos este rest y llegamos a el por pura casualidad. Resulta que está en una terraza muy linda del Trump. La mayoría de las mesas están al aire libre y tiene muy buen ambiente. Nos atendió un señor llamado GUIDO muy cómico y atento. Nos recomendó la parrilla de langosta y frutos del mar junto con dos pastas. Todo estaba DIVINO. Lo que más nos gustó fue la burrata de entrada. Este lugar también tiene el concepto moderno de que se puede ver la cocina y a los chefs cocinando lo cual es muy interesante. Sin duda volveré!
