La vista al mar super hermosa. Tiene opción al aire libre con la brisa o en aire acondicionado. La comida muy deliciosa. Pedimos pizza napolitana como entrada. Como plato fuerte, "coviar"/pescado con puré de pistacho. Acompañamos la comida con vino blanco, buena recomendación. Los postres muy deliciosos: tiramisu y lo otro era algo de chocolate blanco, no estaba muy dulce, lo cual es bueno, así uno no se empalaga. La mesera super chevere, atenta y dispuesta a resolver cualquier duda. Super recomendado.
