Un rincón italiano interesante! La bruschetta de salmón de entrada estuvo buena, pero no excelente, pero lo bueno fueron las pastas de plato fuerte, ambas listadas en las sugerencias del chef, lasagna y la pasta con aceite de trufa y serrano estuvieron en su punto. Los jugos son muy dulces (para los que cuidan el exceso de azúcar). La atención es correcta, quizás los domingos necesiten un pequeño apoyo en las mesas cuando se llena. Quiero volver para probar las pizzas que tenían buen look.




