Tiene un miy buen ambiente, empezando con la privilegiada vista al mar. Las entradas de la burrata, que fue delicada y deliciosa y antipastos estuviero bien, pero la ensalada de salmon nuevamente refrescante al paladar. La corvina de plati principal de cena, bien y maridado con el vino blanco Familia Morrane mejor! No soy de postres pero el tiramisú se sintió muy autoctono. Delicioso!!!

