Primero hay que pasar a través de buena parte del - trsite y abandonado - Soho Mall, subiendo varios pisos, y una vez que uno llega al restaurante parace un típico mall restaurant. Entonces empieza la buena sorpresa, servicio muy amable, eficiente. Ambiente a dentro está bueno, pero a fuera en la terraza es donde hay la marcha en este restaurante. Lástima que es sobre la calle 50. Las pizzas son extraordinariamente buenas, entre las mejores que hemos comido en Panama, Otra vez probaremos las pastas, que lucieron ricos. La lista de vinos es buena, muy buenos precios, solamente que los vinos tintos no estában a la temperatura adecuada, lo teníamos que enfriar un poco. Error común que nuestra temperatura de ambientaçe no es la misma que la de las regiones de vinos en Eurpoa etc. Pero una vez un poco (no se necesitaba mucha) enfriado salió muy beuno el Montepulciano de Abrozzo. Espresso llegó rápido y caliente. volveremos para probar las pastas.
