Qué buena experiencia tuve en este restaurante! Desde que dejé el carro con el valet, hasta que me fui, todo fue perfección. El ugar tiene una linda atmósfera medio rústica, pero con mucho detalle, algo así como un herbolario europeo antiguo, súper encantador. El servicio atento y cordial. La comida excelente, no sólo rica, pero con toda una filosofía de usar los mejores ingredientes, frescos, locales, no procesados. La pizza sin duda es fantástica. Los precios son súper razonables, hoy en día que por cualquier pizza hipster de pacotilla te quieren cobrar más de 15 dólares, pago con gusto eso mismo por una de Botánica, que sin ningunas pretensiones mezcla de forma exitosa texturas y sabores sencillos e intensos, creando un balance inesperado. La carta de vinos bien surtida, precios razonables también. Postres deliciosos. Puedo decir con certeza que he encontrado un nuevo restaurante para sumar a mis favoritos.




