Napoli nunca es una mala opción y muchos piensan igual ya que el restaurante siempre está llenísimo! De entrada pedimos pan con tomate y mozzarella, estuvo delicioso, de plato fuerte unos cannelloni con espinaca y queso y un fettuccine carbonara que estaba para chuparse los dedos, verdaderamente sabroso. La atención estuvo bastante bien esta vez, no hay quejas!
