Este lugar es en definitiva LA BOMBA! Un tesoro muy bien guardado, si bien es cierto el ambiente no es para nada lindo, el servicio bastante regular y es un lugar pequeño. Podría contar unas 6 mesas más o menos. La comida es deliciosa y abundante, salí realmente sorprendida por las alitas. Media orden es una buena porción que a su vez puedes pedir de los dos sabores, aunque mi favorita sin duda es la picante con miel. La carne bbq también muy rica y de calidad, te lleva a vivir una experiencia Korean BBQ completa. 200% recomendado visitar! Aunque paciencia porque es un lugar pequeño con pocas mesas, de preferencia reservar si es posible.

