Fuimos a almorzar entre mandados y estuvo super bien. Me encanta que tiene menú de desayuno todo el día, los fines de semana. Pedimos unos banana pancakes, Philly steak y hamburguesa Mika; ambos con papitas. Limonada con hierbabuena, jugo de sandía y capuchino para tomar. De postre probamos un pie de smores, bastante dulce! Las porciones son generosas, el ambiente muy agradable y el servicio super atento. Volveremos!

