El lugar, así como dice toda la gente, es muy acogedor. Es pequeñísimo y las mesas están muy juntitas unas a las otras que cuesta caminar entre ellas. El día que fuimos, estaba a 100% su capacidad, por lo que el aire acondicionado se sentía poco, si se sentía lleno el lugar y el servicio fue muuuuy lento. En cuanto la comida, estuvo excelente. Ordenamos una ensalada burrata y una pizza 4 quesos. Desde nuestra mesa podíamos ver que ordenaron las demás mesas y la verdad, daban ganas de probar todo :). Si le doy otra oportunidad para probar más platos, ojalá no esté muy lleno!

