Cómo empezar... me lo habían recomendado y decidí ir. Para empezar al llegar la mesera no hablaba bien español y fue un lío que nos tomara la orden. Habían como 6 chinos (que trabajan aquí) gritando y peleando porque los platos no salían a tiempo. Era la hora de la cena de ellos y todos se sentaron a comer y dejaron de atender, lo que nos pareció súper mal. La persona que estaba en la caja puso 3 pedidos para llevar y los 3 fueron devueltos. Luego de ver todo esto y casi no poder hablar con mi pareja porque el escandalo era inmenso... llega una parte de la comida. Y para sorpresa el arroz no era el que habíamos pedido. Luego de 20 min nos cambian el arroz. El que salvó la noche fue un mesero panameño que con su buena atención hizo del momento algo menos tedioso. Yo no recomiendo este lugar. Es bonito si pero me parece que le hace falta mucha organización y sobre todo que respeten a sus clientes.
