Tienen un menú bastante amplio, lo que hace algo difícil escoger porque TODO provoca probarlo. No pedimos entrada pero les recomiendo para compartir el arroz crocante, es riquísimo y la ración es grande, el pollo con miel y ajonjolí es divinisimo también! La carne mongol es buenísima también pero no recomiendo pedirla con el arroz porque los sabores son parecidos y no hay mucho contraste de sabores entre los 2, o se pide uno o se pide el otro. La atención excelente también, muy amables y atentos. 100% recomendado. Es una opción no muy costosa y el nivel de la comida es muy bueno!



