Hola, la comida es muy buena... Todos los platos estuvieron muy buenos y se sentía fresca la comida, a pesar de que el restaurante estaba totalmente lleno. En cuanto a la atención, son muy amables, pero creo que deben entrenar mejor a los meseros, ya que interrumpen las conversaciones, no saben bien como deben servir los platos, llegan a servir y no les importa si uno está conversando y se van metiendo sin pedir permiso, recogen los platos sin preguntar si uno ha terminado, le hablan a uno como si fuera un amigo de ellos, más no un cliente. Al final habíamos llevado un dulce para cantar un cumpleaños y en vez de traer el dulce preparado desde la cocina o desde el bar, lo trajeron tapado y en la mesa fue que lo abrieron y le pusieron la vela, en vez de traerlo listo solo para cantar.... Realmente, los meseros necesitan mucho más entrenamiento en cuanto a trato y atención, pero por lo demás, muy bien.
