Las pizzas son buenas (pedí la Tía Margarita), es notable la gran calidad de sus ingredientes, lo único negativo sería la racionada cantidad de estos (escasos) y el tamaño de la misma (pequeña). El servicio es semi-self order, pero dejó muy mala impresión la actitud desinteresada y perezosa de la cajera. El ambiente es familiar y pequeño. No me invitó a volver esta sucursal.
