Mi novio me dio la grata sorpresa de invitarme a este restaurante por nuestro aniversario. Excelente servicio desde que entramos hasta que nos fuimos. Pedimos varias entradas para degustar varias cosas. Empezamos por las croquetas de bacalao y pimentón, la tortilla española continuamos con un tataky de atún en cama de puré y el carpaccio de ternera. Todo delicioso, fresco y rápido. Lo acompañamos con un gin&tonic y mimosas. Para cerrar pedimos la crema catalana...Divinaa! Me encantó y de seguro regresaremos.
