Lugar muy agradable con muy buena comida fusión oriental; bastante variedad. El servicio más o menos. Cuando primero llegamos, que estaba casi vacío, nos atendieron bien. Pero cuando se llenó, busca un mesero! La acústica pésima: éramos dos personas y casi no nos escuchábamos hablar del escándalo que había. Si logran arreglar este problema, sería un verdadero placer regresar.
