Beirut es un lugar excelente para degustar comida libanesa. El hummus, kibbe de vegetales, kibbe de pollo, son muy buenos. El falafel es grandioso. La crema de pimentón es mundial; no está en el menú, pero la puedes ordenar, mas es algo costosa la ración (8 USD). El pan pita es de otro nivel, y la limonada libanesa y el tabule no pueden faltar. Ya he ordenado emparedados en varias oportunidades y desde que los preparan en el anexo en la calle no son tan buenos, y llegan fríos; estos últimos no los recomiendo. De resto, todo con total confianza. La limonada libanesa no puede faltar.
