Excelente lugar, sobretodo los días que tienen show de baile. Las chicas son muy simpáticas, siempre sonriendo y hasta te sacan a bailar con ellas. Me encanta el ambiente, te sientes realmente en tierras libanesas (nunca he ido a Líbano pero por lo que he visto y leído se parece bastante)..., la música, el olor, el "look" de cueva del lugar, todos estos aspectos hacen de este restaurante toda una experiencia sensorial. Y la comida es muy original, algo diferente para salir de la rutina. Todo con muy buen sabor y porciones GRANDES, más que generosas, en especial si pides la "Mesa Libanesa". Me agrada que luego de la comida te ofrecen "all you can drink" de té (árabe/turco no lo sé) que cae muy bien para digerir tanta comida. También en ocasiones me han regalado baklavahs de postre. Súper recomendado el lugar para llevar a visitas del extranjero o simplemente ir de nuevo para vivir toda esta explosión de sabores. ¡Definitivamente iría de nuevo!

