Fuimos a cenar con unos amigos un viernes y el lugar estaba repleto. Aun así, el servicio fue bastante bueno y la comida salió con prontitud. Pedimos un piqueo de tres cebiches de entrada, que estuvo muy rico. De platos fuertes lomo saltado y langostinos a la plancha. El lomo saltado es un clásico y me gustó mucho; la carne estaba en su punto perfecto de cocción, las cebollas complementaban la salsita rica, con el arroz y las papitas. Para tomar probamos piscos sour, clásico y de maracuyá, y un gin con cítricos (que estaba muy bueno). Volveremos!




