Experiencia muy desagradable. Si bien la comida es buena y el ambiente es simpático, el servicio y el trato a los clientes es PÉSIMO, recalcando la palabra pésimo. Hoy estuvimos allí tres amigas pedimos 1 botella de espumante, vino y comimos, al llegar el momento de pedir un té, ¡Nos pararon de la mesa! Así como lo oyen, nos dijeron que fuéramos a tomárnoslo al lounge porque querían la mesa para otros clientes. Como si fuera poco la malacrianza y rudeza de pararnos, el encargado y el waiter nos impusieron la propina ( lo que es ilegal, por lo que espero que Acodeco los visite), además calculada sobre el consumo y el ITBM. Cuando le dije al supervisor que imponer la propina era ilegal, mandó al waiter, un venezolano al que he debido conocer en algún momento en el pasado porque se pasó toda la noche llamándome "amiga", a decirnos que si queríamos que nos dieran la diferencia en efectivo, no quisieron reversar el cargo. El lugar estaba lleno y la situación fue incómoda, por lo que nos fuimos pero no puedo dejar de advertirles que tengan cuidado con ese lugar.
