La semana pasada visité Masala y no creo que vuelta a hacerlo. La comida ha bajado de calidad de forma muy evidente, pedí un chicken biryani (arroz con pollo y vegetales) y la verdad que fue muy decepcionante, el plato no tenía tanto sabor, habían granos de arroz crudos y lo pedí con un toque de picante pero no tenía ni una gota del característico picante indú. Mi novio pidió el menú de degustación y aunque habían platos muy buenos, otros no tenían nada especial. Las samosas de pollo y de cordero sí mantuvieron el sabor de siempre.

