He estado 2 veces aquí y me ha gustado mucho. Tienen una linda decoración y es acogedor. El staff es muy atento y la dueña siempre está interactuando con los comensales y asegurándose que la estén pasando bien. Ordenamos unas entradas de las cuales recomiendo a ciegas las croquetas de bacalao. Pedí una milanesa napolitana de pollo con unos vegetales salteados..muy bueno, y mi señora pidió unos camarones Fiorentina?..no recuerdo bien el nombre..pero estaban aún mejor que mi milanesa. Al final pasamos una velada muy amena..y rica.
