Fui con mi hija y mi madre porque mi hija tenía curiosidad ya que siempre caminamos frente a ellos. Decidimos ir a almorzar, y nos gustó mucho la comida..aunque a mi hija no tanto. Debo mencionar que la espera demoró más de lo que uno espera esperar. Pedimos unas berenjenas que (también demoraron)sin embargo, aunque crispy y crujientes estaban un poco grasosas y la salsa que la acompañaba no era muy apropiada. Pero mi plato fuerte que fue una pasta penne al pesto y la de mi madre que era algo "primavera" estuvieron bastante buenas . La Alfredo de mi hija..pudo ser mejor. El ambiente fue acogedor y el waiter fue bueno.
