Lo lindo de este lugar es su terraza afuera, que te hace sentir como si estuvieras en Paris, para tomarse un café relajado, leer un libro o una buena conversa. Probé las crepas napolitana y florentina, estaban buenas pero no excelentes! También de postre el 3 mosqueteros, regresaría por el ambiente para darle una 2da oportunidad a la comida.



