Fuimos en grupo familiar a este restaurante por la visita de una tía, la atención es muy esmerada, la decoración súper acogedora y la comida divina!! Pedimos varias tapas para compartir, para mí de los mejores: las croquetas de bacalao, las papas bravas y la entraña!! Tuvimos un problema con los boquerones, no estaban frescos, y el chef salió de la cocina a pedirnos disculpas y nos envió postres por la casa!!! Excelente atención!!
