Todo lugar que tenga mano de obra humana tiene un margen de error posible antes de acercarse a lo ideal. Quizás hay días que ese margen de error se ve repetido circunstancialmente. A veces no se dan abasto por la cantidad de clientes, la cocina demora, hay pocos meseros para tantos comensales, es un lugar muy concurrido en ciertos días de la semana y quizás no pueden enfocarse en causar la mejor de las impresiones gastronómicas en cada comensal. Pero definitivamente no hay nada de malo aquí. La comida no es mala, la atención tampoco ni el ambiente. El asunto está en que tampoco son excelentes. He intentado ir 3 veces diferentes con diferentes motivos y no he cambiado último mi juicio sobre el primero.
