La comida tiene un sabor excepcional. Los ramen que sirven tienen un sabor tan auténtico y delicioso que son irresistibles. La atención es excelente y muy cordial. Definitivamente un lugar que da gusto visitar. Lo único que no me pareció tan cómodo fue la música ambiental, sin embargo no puedo dar un dictamen severo ya que no sé si la misma era dado que era Domingo de resurrección o si siempre es la misma temática independientemente.


