Fui por mi cumpleaños con ganas de probar las sopas. Terminamos pidiendo Jacao de entrada, sopa de wantón y dos platos de los cuales sobró para llevar. Probamos carne estilo Szechuan y pollo con jengibre. Absolutamente espectacular. Pedimos arroz blanco, porciones gigantes. No me defraudó y la sopa de wanton fue excelente. El lugar muy bien, quiero volver a pedir el plato de degustación.
