Excelente servicio, de los mejores de Panamá. Comida italiana muy buena, diferente. Como dijo el chef a nuestros vecinos de mesa, no se ofrece salsa bologna sino una salsa ragú especialmente elaborada, la cual resultó espectacular en mi plato, con pasta hecha en el sitio. Pedimos un plato fuera del menú, un atún divinamente preparado. Son pocas mesas y se tiene la oportunidad de compartir con el dueño y chef. Lo único malo son pocos puestos de estacionamiento y quizás que el cierre de 3 a 6 en las tardes no acompaña el horario relajado y tardío del almuerzo en fines de semana, pero hay que ajustarse para aprovechar el sitio.
