Me encanta el iced latte y el pastel de zapallo, voy ahí para eso y porque me encanta el ambiente tranquilo y amigable para los niños y perros. Perfecto para un fin de tarde. Deberían mejorar un poco la comida (poca variedad y la calidad no es constantemente la misma). El servicio es algo raro pero el ambiente con su parque y la fuente es un espectáculo


