Me recomendaron el lugar porque era un ambiente de buena vibra y buena comida y efecto lo comprobé todo el personal está feliz y te contagian la buena vibra. Para mí ir a comer es un acto casi sagrado, la comida tiene que verse bien, oler bien y saber bien y cumplió con estas tres, y por supuesto que el ambiente es importante a pesar que no es un lugar silencioso se disfruta el ambiente lleno de vida de la barra y de la música en vivo.
