Visite por 2da vez este restaurante. Esta vez fui con mi hija de 3 meses, y el lugar se presta para ir con bebes en su coche. La comida estuvo muy buena. El mesero nos atendió muy bien. Creo q ha sido uno de los pocos meseros q se ha ganado su propina 100%. Aunque no manejaba la carta de vinos, supo como manejar la situación y nos ofreció, con degustación, la sangria de la casa. Terminamos pidiendo una jarra. Conversaba con los niños e inclusive les dijo q si se comían toda la comida, trataría de conseguirles un helado de cortesía, y así fue. Muy ameno el lugar para ir en familia. Lo recomiendo!
